Autoboicot (I) – El secreto

Buenas, este es el primero de una pequeña serie de artículos sobre un tema que desde tiempo atrás me ha apasionado: Los libros de auto ayuda.

No es que encuentre un vacío en mi existencia que se llene con autocomplacencia, sino que encuentro apasionante la forma en que enganchan y enredan al lector para que compre la idea que contiene y de paso, el mucho más caro de lo que debería libro a su alrededor.

Leí en su día un tomo llamado “Cómo ganar amigos e influir sobre las personas” que despertó mi interés sobre este tipo de literatura. Este libro tenía muchos elementos de los que se ven en nuevos ejemplos de esta literatura, pero no estaba tan refinado, entre otras cosas, era un libro que decía cosas que tenías que hacer.

Y eso es lo deliciosamente brillante del secreto. El libro te explica que puede lograr lo que quieras a través de centrar tu mente en pensamientos positivos.

Todo gira en torno a una cosa llamada La ley de la atracción. Que esencialmente dice que los pensamientos iguales se atraen, por lo que si empiezas a tener pensamientos positivos, atraerás más pensamientos positivos y eso a su vez te convertirá en un imán que atraerá eventos positivos a tu vida.

¿Que los imanes atraen a polaridades opuestas? Sí, pero eso a esta señora se la mastica tan profundamente que dedica un diez por ciento del libro a comparar la mente con un imán.

En el libro nos encontramos ejemplos como aquel en que un chico hace que la homofobia desaparezca de su vida sólo porque deja de pensar en ella u otro en el que un pobre diablo ahora vive en una mansión de cuatro millones y medio (puntualizó el medio, es importante) y tiene una esposa trofeo.

Debe ser que su esposa trofeo se dedicaba a pensar en magufos todo el tiempo y así acabó con él.

El libro se divide en una serie de capítulos que tratan lo siguiente:

  1. El secreto revelado
  2. El secreto simplificado
  3. Como utilizar el secreto
  4. Ejercicios poderosos
  5. El secreto y el dinero
  6. El secreto y las relaciones
  7. El secreto y la salud
  8. El secreto y el mundo
  9. El secreto y tú
  10. El secreto y la vida.

Los capítulos uno a cuatro son esencialmente el mismo, pero extendido, debe ser que no les quedó bonito poner que el libro sólo tenía siete capítulos y estiraron.

Estos cuatro capítulos te vienen a explicar la base de la magia que te enseñan en este libro: Atraes a tu vida aquello en lo que piensas. Hasta tienen el valor de ponerle un nombre: La ley de la atracción.

Te explican que no importa cómo pienses en las cosas, sólo que pienses en ellas. Así que si piensas en que no quieres roedores en tu vida, el universo no entenderá el “no” y te llenará la casa de hamsters rusos. Este detalle es muy muy importante, sobre todo porque apenas treinta páginas más adelante, nos dirán que tenemos que hacer que nuestros pensamientos positivos sean poderosos y nuestros pensamientos negativos sean débiles. Algo así como que no es cuestión de decir no, sino de apretar fuerte los esfínteres.

Que no es fácil tener pensamientos positivos, los científicos han dicho que tenemos sesenta mil pensamientos al día. Los científicos son, según este libro, unas personas que se dedican a mencionar por encima datos sin emitir estudio alguno. Y cuando tienen tiempo cuentan pensamientos.

Así que como pensar es muy difícil, te lo simplifican: No pienses, siente. Si te sientes positivo respecto a algo, tendrás pensamientos positivos al respecto.

Aquí entra en juego uno de los puntos clave del libro: Te invita a pensar con las entrañas, de forma que adquieras la capacidad de defender sus planteamientos sin atender a la lógica.

También te enseña a visualizar tus objetivos, cosas como editar un extracto bancario aunque sea con tippex y bolígrafo para que tenga el valor que quieras o que cada vez que vas a abrir tu buzón visualices un cheque en su interior.

Conocí a una persona que miraba varias veces al día un billete de diez millones de euros que había imprimido y plastificado para poder llevarlo en la cartera. En la misma familia había un sujeto que quería perder peso y había, por favor, sigue conmigo después de leer esto, cubierto un espejo de su casa con una foto a tamaño natural de un modelo con su cara. Aquello me pareció exagerado, pero después de leer el libro lo entendí, trataré el tema cuando lleguemos al capítulo siete.

Huelga decir que el tío del billete no hacía esfuerzo alguno por cambiar su situación laboral y económica y que el de la foto desayunaba casi a diario, juro que es cierto, DOS bocadillos de chorizo con mantequilla.

Servidor tiene cierto sobrepeso y afición al chorizo, pero soy consciente de que hay una relación entre ambos fenómenos y de que el otro debe ser suprimido para tener alguna opción de librarse del uno.

El secreto y el dinero.

Este capítulo es de los más simples y es el único que me hizo dudar de la agenda oculta, porque tiene un mensaje interesante: Deja de envidiar a la gente con pasta, alégrate por ellos. La idea que plantan es que si envidias a la gente con dinero tendrás pensamientos negativos respecto al dinero y lo repelerás.

¿Qué? ¿Pero no habíamos dicho antes que el universo no entiende el no y que si piensas en que no quieres patatas atraerás patatas porque el universo no capta el “no quiero”? Igual sí y esto es una contradicción del carajo, o eso, o tienes que pensar usando tus emociones.

Además de pensar muy bien de la gente rica y recordarte a ti mismo que se merecen tu su pasta debes visualizar siempre que vas a ganar dinero. Recordemos lo de abrir siempre el buzón pensando en un cheque y no en una factura.

Aquí puede que me equivoque, pero me da la sensación de que el mensaje va destinado a potenciales asistentes a las charlas que dan tanto la autora como todos y cada uno de los elementos que son citados en el libro. ¿Aprende a admirarnos y el universo te recompensará?

El secreto y las relaciones.

No sé si será por casualidad, pero en este capítulo la autora se desvió de la línea habitual del libro para darnos un consejo sensato: Empieza a quererte a ti mismo para poder atraer el amor.

Claro que la vuelta de tuerca es que se olvida de mencionar cosas como el respeto a la otra persona, la honestidad… Eso y que si la ley de la atracción fuese cierta, la otra persona tendría que estar pensando en ti del mismo modo en el que tú piensas en ti mismo.

Una cosa altamente improbable, sobre todo porque el libro nos acaba de proponer ponernos en un altar.

El secreto y la salud.

Alerta magufa. La autora se cubre las espaldas con una cita cortita, situada en la segunda página del capítulo, diciendo que es un poco de tonto no buscar tratamiento si uno se pone enfermo.

Recordemos que lo que yo estoy explicando en apenas dos mil palabras, el libro lo estira doscientas páginas nada menos. Esto lo hace repitiendo cada cosa hasta el infinito, excepto esta cita, esta pequeña mención sin importancia, que si te pones enfermo, necesitas un médico, esto está mencionado UNA vez en un capítulo en el que te repiten una y otra vez que si estás enfermo es porque estás pensando en tu enfermedad.

Una combinación aberrante de culpar al enfermo y animarle a no seguir un tratamiento, porque sí, nos repite una y otra vez que nos podemos curar usando únicamente nuestros pensamientos. Nos explica, en la era de la razón, que es imposible enfermar si se tiene una actitud positiva.

Es más, todos los capítulos tienen un resumen al final que bien podría ahorrarnos leer el capítulo, pues contiene los puntos que se repiten. ¿Adivináis qué punto falta al final del capítulo de la salud? Exacto, el de ir al médico si enfermas.

No negaré que mi predisposición al leer este texto era un tanto negativa, especialmente viendo lo lamentable que se había vuelto la conducta de los conocidos que han leído el libro, pero confesaré que este capítulo me hizo enarcar enérgicamente una ceja (lo que viene a ser el equivalente a enfadarse para un servidor).

Por supuesto, el capítulo también trata el sobrepeso. No se trata de pensar en alimentos sanos, sino de la versión delgada de uno mismo. Básicamente, dejamos de pesarnos, ponemos un peso ideal en mente y nos centramos en ello. Si tenemos fotos de otra época en la que estábamos delgados, pues nos regocijamos en ellas, si no, refiéranse al tipo del espejo.

Entretanto, bocadillos de chorizo.

El secreto y el mundo.

Aquí se trata de pensar a lo grande: De entender que el universo también arrastra pensamientos en grupo, pero, como siempre, no puedes pensar en los problemas del mundo, porque los magnificarías. Solamente tienes que pensar en soluciones.

Y si todos pensamos en las mismas soluciones, los problemas del mundo se arreglarán mágicamente.

El secreto y tú.

El capítulo del secreto y tú se centra en el hecho de que tienes una conexión 4G con el universo. Te explica que tu cuerpo no es nada, es vacío, porque un noventa y nueve por ciento de la materia está vacía, así que lo que cuenta es el espíritu y que, de algún modo, la física cuántica respalda esto. De algún modo eres energía, pero también un imán, y como energía imantada que eres, eres un imán de energía que atrae otras energías que también están imantadas y el universo surge de un pensamiento y como tú también puedes pensar pues tienes el poder de Dios para modificar el universo.

Imantado, eso sí.

El secreto y la vida.

El remate final, te nombran los aspectos relevantes de tu vida, y luego te hablan de tu vida, se ve que “resumen final en el que repetimos lo mismo” no quedaba bien como título.

Es el único capítulo en el que no dicen nada nuevo. Te invitan a ser feliz para atraer felicidad y esto puedes hacerlo meditando, pero si no se te da bien meditara, puedes comerte un bocadillo de salami (cita real, lo juro).

Conclusiones de un servidor: Un libro tóxico donde lo haya. El único punto a favor es que intenta, aunque por medios mágicos, poner tu destino en tus manos. La pega, que no te dice que tengas que usar esas manos para nada.

La vida no consiste en pensar en las cosas que deseas y esperar y, desde luego, la vida no consiste en no pensar en las cosas malas para que no ocurran.

Porque las cosas salen mal a veces, especialmente si no piensas en que puedan salir mal. Ya no se trata sólo de tener un plan b, se trata de anticiparse a los problemas y si es posible, evitarlos.

¿Ser feliz? Siempre que puedas, pero no en una burbuja de ignorancia forjada a base de imaginarse que todo va a salir bien porque yo me lo merezco. En primer lugar, porque a veces no te lo mereces y en segundo lugar y más importante, porque merecerlo no significa conseguirlo.

A veces eres el que más corre y aún así no llegas el primero a la meta. Sea porque tuviste que parar, sea porque hicieron trampas. No importa, no tienes que ser el número uno, ni lo necesitas ni realmente lo quieres, simplemente tienes que ser lo bastante bueno.

¿Cuándo soy lo bastante bueno? Eso dependerá de tus circunstancias y de lo capaz que seas de apreciar tus propios talentos. No puedo ofrecerte una solución que sirva a todo el mundo, no existe.

Y si existe, es un secreto que aún no ha sido descubierto.

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4 comentarios en “Autoboicot (I) – El secreto”

  1. Cuando estás desesperado, crees en cualquier cosa, más si viene recomendada por algún conocido. Aquí una servidora, cuando el mundo se le desmoronó, intentó aplicar esta teoría de la atracción. En mi caso, visualizaba constantemente que mi ex volvía a mis brazos. Y me creí esto primero porque me lo metió en la cabeza alguien conocido “a quien le había funcionado” y porque yo estaba tan destrozada que si me dices que puedo volar, también me lo creo….

    …Ese es el perfil de gente que lee el libro, va a las conferencias, y se cree esa basura.

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    1. Esto es algo que no se enseña en la escuela y que la mayoría de padres olvida enseñar a sus hijos: La vida es caer y levantarse, siempre levantarse.

      El problema es que esa lección está incompleta, nadie te dice que a veces no vas a querer levantarte ni como hacer para querer hacerlo.

      Y claro, cuando te ahogas y ves un cabo, no te paras a mirar que en el otro extremo haya un tiburón tirando.

      El caso es que esta gentuza cuenta con que cuando no te funcione lo calles por vergüenza y al que le van bien las cosas por casualidad lo adoctrinan para que predique.

      Lamento que te tocase uno de esos. Por eso hay que hacer ruido.

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    2. Obviamente no conocía este pasaje de tu historia: si me llego a enterar, te prometo que hubiera ido a Utrecht y me habría liado a darte capones hasta que entraras en razón (a ti o a tu conocido)…

      Pero creo que esa discusión ya la tuvimos y, al menos eso espero, creo que fue un poquito más productiva.

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